“El secuestro del Alakrana se ha convertido en síntoma de la degradación del debate público en España, habida cuenta de las reacciones que ha generado: irresponsables mientras había 36 marineros en peligro, demagógicas cuando finalmente fueron liberados. No deja de ser una sorprendente paradoja que los únicos que han quedado a salvo de los exabruptos cruzados durante los últimos días hayan sido, precisamente, los piratas”. De esta forma comienza hoy el diario El País su editorial sobre el secuestro del atunero vasco. Cinco Días, diario económico del grupo Prisa, daba una sustanciosa información sobre la empresa propietaria del barco, Echabastar, la cual facturó el año pasado la friolera de 30,1 millones de euros y ganó 5,8 millones, un 298 % más que el año anterior, cifra nada mala para la que está cayendo. Es decir, la empresa es muy solvente y esa solvencia la ha conseguido a fuerza de asumir riesgos, es decir, pescar en aguas peligrosas saliéndose de la zona de seguridad.Resumiendo: son conscientes del riesgo que corre. Y aquí llega lo chocante del tema: ellos son conscientes del riesgo, pero luego se dedican a lloriquear y a llamar a las puertas del Gobierno de España para que les resuelva la papeleta; sí, sí, ellos, esos vascos que se ofenden porque nuestro Ejército ice la bandera española en un monte del País Vasco y cuyos barcos parecen navegar sin el pabellón español. Y que asumen el riesgo lo tenemos que saber los ciudadanos para llegar a unas conclusiones serias:
1.- Ellos son los que ganan, pues ellos son los que tienen que ser prudentes, protegerse a sí mismos y no involucrar a España. No es de recibo que el contribuyente español tenga que pagar de su bolsillo los platos rotos de un secuestro causado en parte por su codicia. Mi opinión es que, salvados los marineros, los armadores deben correr con todos, con todos los gastos de la aventura.
2.- El Gobierno de España debería ser más inteligente y estar más cohesionado, para tener la agilidad necesaria en estos casos. La detención de los dos piratas quizás no debería haber ocurrido, pero salvadas las vidas españolas, los piratas deben ser juzgados y cumplir la condena que merezcan, dejándose de pactos vergonzosos o indultos indebidos. De todas formas, como bien está lo que bien acaba, felicitarlo por su gestión, que aunque lenta, ha sido eficaz.
3.- ¡Qué vamos a decir del PP! Pues que como siempre, ni para adelante, ni para atrás; que no se actúa, mal; que se actúa, peor. Desde su debut en la oposición en 2004, este partido, que tantas disculpas habría de pedir al pueblo español por tantas y tantas cosas, sigue y sigue con su estrategia de la crispación continuada, estrategia reforzada por la rentabilidad electoral: la bronca es rentable, pues venga bronca. Parecen dar la impresión de estar molestos porque la cosa se ha solucionado aceptablemente bien y en vez de felicitar al Gobierno se dedican a lo de siempre. ¿Hubieran querido otro final?
4.- Por su parte, la extrema derecha pidiendo, en Intereconomía, el bombardeo de los pueblos costeros somalíes; sí, estos santos varones, tan católicos ellos, que tanto defienden la vida del nasciturus y del moribundo pero que tan poco respetan la vida de las personas.
Podríamos alargar este artículo porque hay mucha "tela marinera" que cortar, pero ya saben, lo bueno si breve dos veces bueno. En concluyendo: que pague el que se beneficia y ¡menos demagogia barata!
PD. En atención a uno de los comentaristas, he vuelto a redactar el punto 3, para retirar algún calificativo poco afortunado dirigido al PP. Ruego disculpas.




